Hablemos de las vacunas

Las vacunas funcionan y salvas vidas.

Probablemente al leer este título lo primero que has pensado es: “va a hablar del tema del momento, la vacuna del COVID-19”. Pues no, hoy quiero hablar de la importancia que tienen las vacunas, de lo que las hace tan esenciales para evitar la propagación de enfermedades y lo que ha hecho que sean lo más valorado en época de pandemia.

Hoy en día las vacunas evitan cerca de 3 millones de muertes/año y previenen 60 muertes/hora en todo el mundo. De hecho, con excepción del acceso al agua potable, ninguna intervención humana puede actualmente rivalizar con la inmunización a la hora de combatir enfermedades prevenibles y reducir tasas de mortalidad.

A día de hoy, existen más de 40 vacunas desarrolladas para la prevención de 25 enfermedades evitables. La comunidad científica sigue centrando sus esfuerzos en buscar nuevas para enfermedades graves como el VIH, la malaria o algunos tipos de cáncer.

¿Sabes qué es una vacuna y qué ventajas tiene?

La vacunación consiste en la administración de una sustancia que, introducida en el organismo, estimula la formación de anticuerpos (específicos). Estos anticuerpos son semejantes a los generados cuando un microorganismo patógeno infecta al individuo, pero sin producir la enfermedad.

El propósito es conseguir una reacción intensa y duradera del sistema inmune, para que genere las defensas necesarias que lo mantengan alerta ante un contacto real con el agente infeccioso.

Como todo medicamento, existe cierto riesgo cuando se administran. Por eso se les exige que las vacunas sean seguras, que tengan el mayor nivel de inocuidad posible y que las reacciones adversas derivadas de su administración no alcancen a los que produce la propia patología.

Una de sus principales ventajas es que las vacunas salvan millones de vidas cada año. Constituyen una de las más seguras y efectivas intervenciones en salud pública, con beneficios sobre el control y la prevención de enfermedades, así como sociales y económicos.

Este beneficio está soportado por su contrastada efectividad, aunque no existe una vacuna efectiva al 100%, ni todas son efectivas por igual.

La efectividad refleja el comportamiento de una vacuna sobre el terreno y depende de la inmunidad del receptor, del tipo qué sea, de su disponibilidad, tolerabilidad y estabilidad, o del adecuado cumplimiento del calendario vacunal.

¿Son seguras las vacunas?

Las vacunas son muy seguras. Una persona tiene muchas más probabilidades de sufrir daños a raíz de una enfermedad que podría prevenirse con vacunas que a causa de la propia vacuna. Todas ellas se someten a estrictas pruebas de seguridad, como ensayos clínicos, antes de su aprobación para el uso público. Los países solo permiten su registro, autorización, comercialización y distribución de aquellas que cumplan con unos rigurosos requisitos de seguridad y calidad. Además hacen un seguimiento exhaustivo de su comportamiento tras la comercialización.

¿Qué es la inmunidad de grupo/rebaño que producen las vacunas?

Este término está muy presente estos días y, por ello, me parece fundamental explicar su significado, sus diferencias y relevancia.

Uno de los beneficios indirectos que tiene la vacunación se ve sobre la población que reside en la misma zona que los vacunados, la inmunidad de grupo.

La inmunidad de grupo se da cuando un número suficiente de individuos están protegidos frente a una determinada infección. Es decir, actúan como cortafuegos impidiendo que el agente patógeno alcance a los que no están inmunizados. Una de las vías por las que se persigue alcanzar este tipo de protección es mediante la vacunación de la población.

Para que esto sea posible el microorganismo infeccioso debe tener como hospedador el ser humano y tener capacidad de transmisión entre humanos directamente. Lo que es lo mismo, que para su transmisión no sea imprescindible un animal o insecto intermediario, llamado vector.

En el caso de SARS-CoV-2 se ha estimado que esta inmunidad de rebaño surge cuando más del 70% de las personas están inmunizadas.

¿Cuál es la realidad actual frente a la vacunación?

Como consecuencia de esta pandemia, se está originando en el mundo un impacto preocupante en las coberturas de vacunación que llega a ser alarmante en los países con bajos recursos.

Al focalizar los recursos sanitarios en combatir el virus hay al menos 80 millones de niños menores de 1 año que corren el riesgo de contraer enfermedades como difteria, sarampión o poliomielitis. Es una consecuencia de la interrupción de la inmunización sistemática, y de la suspensión temporal de las campañas de vacunación.

Por ello, es fundamental recuperar estas inmunizaciones sistemáticas lo antes posible. Si el número de personas vacunadas frente a enfermedades como estas disminuye, se perderá el efecto positivo de inmunidad colectiva y aumentará el riesgo de brotes epidémicos.

En contraposición a esta situación, encontramos la diseminación del miedo a los efectos adversos hacia algunas vacunas, algo que no debería confundirse con el conocido: movimiento "antivacunas".

El movimiento “antivacunas” en España, afortunadamente, aún es minoritario y no ha alcanzado, por el momento, la influencia de otros países (como Francia o Reino Unido). Se trata de grupos de personas que rechazan y demonizan las vacunas y cuya difusión a través de las redes sociales es peligrosamente potente (con los problemas de salud pública que esto puede acarrear). Confiemos en que no consigan más adeptos en nuestro país por el bien de todos.

Espero que este post haya conseguido despejarte dudas sobre la vacunación y, sobre todo, haya resaltado la importancia de conseguir nuevas vacunas que ayuden a luchar contra microscópicas amenazas. Confío que después de leer este post veas con mejores ojos a las vacunas del COVID-19 y estés más agradecido de que estas se hayan desarrollado.

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